viernes, febrero 25, 2005

Noticias desde Keter.

1.- ¡Tengo un nuevo celular!

Por fin mi huida de la modernidad fue truncada por mi Muñeca, que cansada de que mi teléfono sea antidiluviano me regalo un Nokia 1100, modelo probado hasta el cansancio por ella misma, mis hermanos, y millones de usuarios alrededor del mundo. Tiene un protector de pantalla en forma de un reloj análogo, el teclado se bloquea automáticamente tras cinco segundos de inactividad y su capacidad de vibrar me reivindicará con todos los profesores cuyos oidos he ofendido con los particularmente fuertes y divertidos timbres que siempre escogo.


Mi nuevo teléfono es:

044 44 21 85 04 85 en Querétaro

01 44 21 85 04 85 desde Toluca

(clave internacional) (52) 44 21 85 05 85 desde otras partes del mundo

(09 77 12) 44 21 85 04 85 desde el inframundo

Por el momento no puedo recibir llamadas desde otros planos, favor de contactarme por mi Palantir.


2.- Ayer en la mañana me sentía un tanto desapegado de la realidad. A las nueve de la mañana mientras calentaba las Pop-Tarts de French Toast (deliciosas, felicidades Corral), veía la cocina de mi casa y mis pies descalzos, sentía que no era real, que veía un filme. Corte de la picada de mi plato con el desayuno a una picada del lavabo donde me lavo la cara, respetando las formas redondas, como en una película de arte. Cada habitación de mi casa iluminada de manera muy blanca, saturada de luz angelical.

3.- Lo de Mini-Baja resultó una experiencia muy especial. La cobertura que del evento que logramos Ro, Sam y yo fue genial. Un estupendo resultado para mi equipo de producción, pese a haberlo realizado en una pista que el mismo Satanás dibujó con su dedo maligno para ofender a Dios. He corrido un maratón en el desierto persiguiendo carritos, y el polvo que incisivo llenaba todo tardará años en quitarse de la Combi y del interior de mi cabeza. Pese a todo, el rodaje del documental esta por terminar, para comenzar la pesadilla de la edición de catorce horas de material.

4.- Mi prima Karlaú, mi hermanita menor, llegó hoy a Berlín. Casi no la veía, yo viviendo en Querétaro y ella en Toluca, pero saber que está tan lejos me hace extrañarla. Karla, cuídate y diviértete, y dale un abrazo bien fuerte al Forrest.

5.- Tengo muchas ganas de jugar Rol, pero no se podrá hasta dentro de dos semanas, en mi ida a Toluca, a menos que…

6.- Un amigo de le dio en la madre al DashBoard de Microsoft de su X-Box. La consola funciona, y puede entrar al DashBoard de Evolution X, el sistema operativo alterno que tiene, pero por estar jugando con una conexión de FTP al disco de su consola y estar cambiando cositas, hizo algo que no debía. Ahora busca desesperadamente el .iso de un auto instalador llamado Slayers 2.5, que arreglara sus problemas. Mi amigo es un imbécil.

7.- Por último, mis padres vienen este fin de semana y eso me pone muy contento.

8.- ¿Preguntas? ¿Sugerencias? ¿Nuevos hechizos? A los comentarios.


P.D. Maus, no te preocupes demasiado. Si hay problemas, busca otras cosa: no es el fin del mundo, y sobre todo NO LLORES, no lo vale.


EXTRA:
Pensando en el post de Gilda sobre la pérdida de sus lentes, recordé una poesía tan bella que no puedo escribir de ella, pero la comparto con ustedes.

HOMBRE QUE MIRA SIN SUS ANTEOJOS
De Mario Bendetti

En este instante el mundo es apenas
un vitral confuso
los colores se invaden unos a otros
y las fronteras entre cosa y cosa
entre tierra y cielo
entre árbol y pájaro
están deshilachadas e indecisas

el futuro es así un caleidoscopio de dudas
y al menor movimiento el lindo pronóstico
se vuelve mal agüero
los verdugos se agrandan hasta parecer
invencibles y sólidos
y para mí que no soy lázaro
la derrota oprime como un sudario

las buenas mujeres de esta vida
se yuxtaponen se solapan se entremezclan
la que apostó su corazón a quererme
con una fidelidad abrumadora
la que me marcó a fuego
en la cavernamparo de su sexo
la que fue cómplice de mi silencio
y comprendía como los ángeles
la que imprevistamente me dio una mano
en la sombra y después la otra mano
la que me rindió con un solo argumento de sus ojos
pero se replegó sincera en la amistad
la que descubrió en mí lo mejor de mí mismo
y linda y tierna y buena amó mi amor

los paisajes y las esquinas
los horizontes y las catedrales
que fui coleccionando
a través de los años y los engaños
se confunden en una guía de turismo presuntuoso
de fábula a narrar a los amigos
y en ese delirio de vanidades y nostalgias
es dificil saber qué es monasterio y qué blasfemia
qué es van gogh y qué arenques ahumados
qué es mosaico y qué agua sucia veneciana
qué es aconcagua y qué es callampa

también los prójimos se arraciman
crápulas y benditos
santos e indiferentes y traidores
e inscriben en mi infancia personal
tantas frustraciones y rencores
que no puedo distinguir claramente
la luna del río
ni la paja del grano

pero llega el momento en que uno recupera
al fin sus anteojos
y de inmediato el mundo adquiere
una tolerable nitidez

el futuro luce entonces arduo
pero también radiante

los verdugos se empequeñecen hasta
recuperar su condición de cucarachas
de todas las mujeres una de ellas
da un paso al frente
y se desprende de las otras
que sin embargo no se esfuman
de las ciudades viajadas surgen
con fervor y claridad
cuatro o cinco rostros decisivos
que casi nunca son grandilocuentes

cierta niña jugando con su perro
en una calle desierta de ginebra
un sabio negro de alabama que explicaba
por qué su piel era absolutamente blanca
ella fitzgerald cantando
ante una platea casi vacía
en un teatro malamuerte de florencia

y el guajiro de oriente
que dijo tener un portocarrero
y era una lata de galletitas
diseñada por el pintor

del racimo de prójimos puedo extraer
sin dificultades
una larga noche paterna una postrera charla
síntesis de vida
con la muerte rondando en el pasillo
el veterano que trasmitía
sin egoísmo y sin fruición
algunas de sus claves de sensible

el compañero que pensó largamente en la celda
y sufrió largamente en el cepo
y no delató a nadie
el hombre político que en un acto
de incalculable amor
dijo a un millón de pueblo la culpa es mía
y el pueblo empezó a susurrar fidel fidel
y el susurro se convirtió en ola clamorosa
que lo abrazó y lo sigue abrazando todavía
la gente la pura gente
la cojonuda gente a la orientala
que en la avenida gritó tiranos temblad
hasta que llegó al mismísimo
temblor del tirano
y la muchacha y el muchacho desconocidos
que se desprendieron un poco de sí mismos
para tender sus manos y decirme
adelante y valor

decididamente
no voy a perder más mis anteojos

por un imperdonable desenfoque
puede uno cometer gravísimos errores.


jueves, febrero 17, 2005

Me voy!

En unas horas mi equipo de producción de documental y su servilleta nos vamos a Tequisquiapan a la competencia de Mini-Baja división México. No puedo negar que estoy super emocionado. Regresamos hasta el sábado en la madrugada o el domingo.

De regreso bloggeo!!!

Gracias a todos!!!

Ah, si, el antiguo Capitán de la Guardia esta feliz!!!

viernes, febrero 11, 2005

Dr. Rafael Simoneri


Mientras llego a la oficina del Doctor Simoneri me pregunto si algún día yo tendré un lugar así para mi. No solo esta ubicada en el corazón de Polanco, sino que, desde su cuarto piso se puede ver hasta Reforma, y las mejores tortas del mundo descansan a solo una cuadra. Cuando por segunda vez en mi vida entro en su recinto, me doy cuenta que las ventajas que yo venia pensando en el elevador no significan nada. A mi me parece que su oficina es tan magnífica por si sola que podría estar en cualquier e insignificante lugar; pero es esta combinación el marco perfecto para el hombre que me espera sentado en un seguramente comodísimo sillón de piel, hojeando Hamlet. La oficina la componen tres habitaciones (o más, no me sorprendería), la primera ejemplo de cómo una recepción debería de ser, con el espacio justo para la secretaria, la ventana enorme, y las paredes blancas solo decoradas con un Monet que juraría es original. El piso de duela brilla como si lo acabaran de encerar. En la segunda habitación está el despacho del Doctor: espacioso y sobrio, con un masivo escritorio de caoba y un restirador. Ahí también el globo terráqueo antiguo, un telescopio cerca de la ventana y un sextante en una mesa. En la tercera habitación, la modesta biblioteca, como le dice el Doctor: alrededor de cuatrocientos libros, en enormes libreros en las paredes. Hay tres mesas de trabajo, sillas y luz indirecta. A pesar de que las tres habitaciones están en el mismo lado del edificio y las tres tienen ventanas enormes, esta es la única en la que está cubierta con unas persianas gruesas de madera, “Para que la luz sea más suave, y se pueda leer y pensar mejor” me dice el Doctor Simoneri. Cuando llego me ofrece un café, pero le digo que una Coca-Cola sería mejor. El hombre maduro, español, de mirada inteligente y barba con asomos de plata se ríe de mi, y llama a la secretaria: “una Coca para Solis” dice entre risas. Cuando por fin nos sentamos a conversar él prende un tabaco y me ofrece uno, “ya no fumo” le digo, y le recuerdo que nos conocimos fumando, que no me imagino hablar con él sin hacerlo. “No” dice, muy serio, “nos conocimos conversando”.

“Doctor”, le pregunto, “¿Doctor en qué?”. Él me mira incrédulo, pero conoce las reglas de la entrevista. “Doctor en Literatura Rafael Alejandro Simoneri, madrileño, cincuenta y seis años, crítico, poeta y loco, cuyo mayor logro en a vida fue ser amigo de Carlos Pellicer” dice, como con una letanía. “¿Usted era amigo de Carlos Pellicer?” le pregunte en automático. “No hagas preguntas que ya respondí Solis” me regaña “y si, éramos amigos. Lo digo ahora por que en la mañana estaba leyéndolo y me acordé de cómo hablaba y se quejaba de los esguinces”. Nunca sé que esperar de este caballero. Cada vez que lo veo me sorprende con una revelación antigua y magnifica. En un juego que el me enseñó a jugar, le cuestiono “¿En qué esta pensando?”. Él lo recuerda: recuerda que me enseñó a jugar, y me responde tras una sonrisa de orgullo: “Si uno le dedica un momento a pensar en lo que significa una persona, la complejidad de los elementos que la componen y el potencial que tiene de afectar al mundo que le rodea a lo largo de su vida, resulta simplemente abrumador pensar que en el mundo hay seis mil millones de seres humanos”. Se acaricia la barba, prende otro cigarro, cvarrapea y busca un momento el hilo que dejo flotando. “Cada una de esas seis mil personas en algún momento será el ser humano mas importante del mundo para alguien más. Para un esposo. Para un paciente. Para una amante. Para un hijo. Dicen que cada cabeza es un mundo y no lo dudo en absoluto. Dentro de nuestras mentes, estamos solo nosotros mismos. Solo yo soy yo. Ésta cosa que existe, soy yo. La forma que me forma”.

Tras la revelación, el sabio se caya. Me observa: “¿no tenias barba la última vez que nos vimos?”. Yo no alcanzo a responder, pues él se pone de pie, pasa junto a mi, me da una plamada en la cabeza con su mano enorme y me dice “vamos a comer muchacho”.

Para llegar a ChePe

Para llegar a ChePe hay muchas rutas, sin embargo la que a continuación relataré es la que yo encuentro más conveniente.

Se deberá tener un automóvil y una semana o semana y media, además de recursos económicos suficientes para pagar dos mil pesos de gasolina, otros mil o mil quinientos de casetas, hoteles, comidas y por supuesto los boletos. No, mi amigo lector, no necesita su pasaporte. El auto deberá ser revisado de pi a pa, y conseguir un poco de ropa de invierno y ganas de conocer algo extraordinario.

Saldremos de Querétaro rumbo al norte, hacia San Luis Potosí, pasando junto a San Luis de la Paz y el digno de visitar Mineral de Pozos, ciudad minera abandonada donde hacen las mejores gorditas del mundo conocido. En San Luis podrá probar las enchiladas potosinas, últimamente muy mencionadas, y visitar la Soledad de Graciano Sánchez, fabrica bucólica de estupenda carne. De San Luis a Zacatecas hay ciento noventa kilómetros de carretera de dos carriles, pero en buenas circunstancias de luz será fácil (un servidos la recorrió después de las ocho de la noche y no fue bonito). En Zacatecas tiene que visitar la Bufa, y comer en la Acrópolis, café antiguo y céntrico con los desayunos preferidos de los nativos Zacatecanos. También la pancita de la Güera es, según los expertos, de las mejores de México, y, según los alumnos del Tec., el único Campus en que se puede llevar Emprendedor en verano.

De Zacatecas a Fresnillo, pasando por la Calera Rosales, una fabrica de cal como cualquier otra. Aquí comienzan las rectas infinitas, de Frenillo a Rio grande hay una de cincuenta kilómetros, en un paisaje cada vez más desértico, pero muy hermoso al atardecer, al amanecer y en pleno día: y también la noche es bonita. Por fin, de Rió Grande a Gómez Palacio / Torreon, dos ciudades que si alguien encuentra la línea divisora o la diferencia, le invito a comer. ¡De ahí a Jiménez hay una recta de doscientos kilómetros!, pero será recompensado por un pollo frito y unas papas rellenas que ni los reyes Eslavos han probado.

Cuidad Camargo y Delicias deben ser bonitos, pero la premura de llegar a Chihuahua es demasiada. Chihuahua: en México dicen que hay otros estados, pero todos de menor importancia: Chihuahua, Lindas las noches de luna alegradas con sotol /Que por allá por Las Juntas me paseaba con mi amor / ¡ que bonito es Chihuahua ! . Tanto por hacer en esta ciudad y tan poco tiempo, pero el ChePe no espera a nadie. De la cuidad capital daremos un giro a la izquierda, hacia el oeste, hacia Cuahutemoc, ciudad entre huertos de manzanas hasta donde se acaba el horizonte, y donde las casas de cambio son rancheros que camina por la plaza central con fajos de billetes, con entre diez mil y cincuenta mil dólares en la bolsas.

De Cuahutemoc hacia la sierra, donde los nombres de los pueblos se alejan de español. Napavechic, Pahuirachic, Bocoyna, y por fin, el mítico Creel, unas horas sierra adentro. Un pueblo tarahumara con cabañas en renta, donde una de las noches en que más me he reído con mi familia la pasamos a catorce grados bajo cero. Aquí conocemos a ChePe, el magnifico tren Chihuahua-Pacifico, con sin vagones modernos, cómodos, y maravillosos, que nos llevara a través de la sierra, la Barranca de Cobre, entre montañas y pinos, como en un sueño, hasta Los Mochis en doce horas. Hemos llegado por fin a esta la estación, donde comienza nuestro viaje.
(Gracias al Lic. Solis Uranga)

miércoles, febrero 09, 2005

Homo Ludens. Ajedrez.

En una tarde apenas tibia de verano en un pueblo boscoso cercano a Moscú, en un parque verde y acogedor, diez hombres viejos se apretujan alrededor de una pequeña mesa cuadrangular donde dos de ellos observan fijamente las piezas de un ajedrez público. Cada uno ha adelantado en su mente diez o doce posibles movimientos del adversario en esta jugada, en cada jugada, cada una de las tardes que desde hace doce años que juegan en las tardes apenas tibias.

El ajedrez es el enfrentamiento intelectual más popular del mundo. Ningún otro juego cuenta con tantos seguidores a nivel mundial desde hace tantos años. En ningún otro juego se distinguen de manera tan evidente las mentes más privilegiadas.

Según Las mil y una noches, un Rey, aburrido como solo un monarca puede estar, convocó a un concurso nacional. “Traed al Rey un juego que lo pueda divertir eternamente. Si lo lográis, el Rey os otorgara lo que deseéis, pero cuidado, si fracasáis vuestro premio será la muerte”. La dureza de la medida me hace pensar que el Rey estaba realmente aburrido. Uno de los súbditos, hombre muy inteligente, le presentó al Rey el ajedrez. Este quedo encantado y se dispuso a cumplir su promesa. El súbdito, quien realmente era muy inteligente, le pidió un grano de trigo por la primera casilla del ajedrez, dos por la segunda, cuatro por la tercera, ocho por la cuarta, hasta terminar con las sesenta y cuatro casillas. El Rey echó a reír por la inocencia de este hombre, y llamo a los administradores para que trajeran lo que él supuso seria un puño de semillas de trigo. Uno de sus allegados de hizo saber su error: la cantidad de trigo sería de dieciocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro mil billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, seiscientos mil granos de trigo (18,446,744,073,709,600,000); La producción de trigo de todo Rusia durante diez años. No recuerdo cabalmente la historia, pero creo que el Rey lo hizo su heredero.

En la realidad, Brahman Sissa, del Valle del Indo, en la India, en pleno siglo IV a.c. inventó el juego, el cual no salió de ahí hasta novecientos años después, cuando los persas lo llamaron Chatrang, y los Mongoles Tamerlán, y le cambiaron algunas reglas. Entre los años 700 y 900 d.c., durante la conquista del Islam a España, el ajedrez llega a Europa. Los vikingos del siglo X d.c. fueron de los estupendos jugadores, así como los francos, los bretones, los vosgos y los escandinavos. En los siglos XVI y XVII los italianos fortalecen el papel de la Reina en el juego, e inventan el enroque, toda una revolución y un escándalo en la época. A partir de 1857 se crea la Federación Internacional de Ajedrez, y de 1937 los soviéticos dicen “quínense cerdos capitalistas, que el ajedrez es nuestro”. Y así es. Los más grandes capeones de este juego son los rusos, por una circunstancia completamente desconocida. Sólo en fechas recientes un computadora, Deep Blue, ha podido vencer al campeón mundial, Gary Kasparov, pero no en el primer intento.

Aprender a jugar no es tan difícil como pudiera parecer. Mi abuelo Luis me enseñó a jugar cuando yo tenía nueve años. No creo que mi nivel de juego haya mejorado considerablemente desde entonces, pero no deja de ser un entretenimiento estupendo en todas sus versiones: desde el tablero magnético para los vuelos transoceánicos, hasta su versión de bar; cada pieza una copa que al perderse debe ser bebida.

Antes de terminar, quisiera recordar al más querido de todos los jugadores de ajedrez: Jeremiah de Saint‑Amour, lo que te quisimos te extrañamos.

Homo lundens. Dominó.

Para comenzar esta columna con una mula de sises, antes de que pese, platicaremos un poco de un juego magnifico, que consumió gustoso muchas horas de mi vida durante adolescencia, y que seguramente lo hará en mi vejez. Una actividad aparantemente simple que hace a las amigas de mi Mamá contar puntos en fichas de plástico, y tratar de bluffear a sus amigas.

El moderno dominó es descendiente directo de un juego chino del siglo XII basado en dados de seis lados. Cada pieza de este primer dominó retrataba las veintiún combinaciones en las que se pueden tirar dos dados de seis. Durante la época del descubrimiento mundial (el siglo XVIII) los italianos adaptaron el juego de manera tan radical como al espagueti chino. Al espagueti le pusieron salsa de tomate importado de América, al dominó le pusieron un pieza en blanco, sacado de quien sabe donde, otorgándole sus millones de veces contadas al día, veintiocho piezas.


El dominó llegó a donde sería su Meca, La Habana, en algún momento del siglo XIX. Como el socialismo, los ritmos tropicales o el alcohol de caña, el intelecto y el ingenio cubano lo torno más rico, más intenso y mucho más complejo. “¿Mulas de seis? Hagámoslo con mulas hasta de doce o dieciocho”, o “¿Veintiocho piezas? A mi me gusta contar de noventa para arriba”.


Este es un juego inminentemente social. Es imposible jugarlo sin un grupo dispuesto, y generalmente amistoso, aunque competitivo. Si bien gran parte de la victoria en un juego se debe al azar, cada mano es un posible ganadora o perdedora. La habilidad, la capacidad de observación, la de bluffear, la de distraer o romper la concentración del adversario con comentarios perspicaces, e incluso, de decirle a tu compañero algunas pistas son estrategias invaluables para todo jugador, para todo aquel que, como dice mi Padre, “le gusta sobarle la panza a las negras”. Si bien es cierto que algunas de estas avanzadísimas técnicas son contra las reglas más estrictas, el juego emula a la política mexicana en la máxima de que nada es delito, en tanto no seas descubierto. Todo se puede resumir en el más maravilloso conjunto de normas no escritas del dominó, las ramosas tres R´s.

Ya sea en el Café de la Parroquia de Veracruz, en una mesa con Carlos Fuentes y Gabo, en el patio de una casa en el verano ardiente de Madrid, en un tugurio lleno de viejos en Miami, en la casa de mis Papás cualquier miércoles en la mañana o en la de todos ustedes el próximo viernes en la noche, podremos escuchar a algunos alegres departientes citando otra vez algunas de las formulas y conjuros clásicos del juego: “que salga el más mula”, “pasajeros al tren”, “rémenle” o, en los momentos de triunfo “cuéntense”.

Así es que, señores, a hacer la sopa, pero sin gestos y de buen modo.


Nota del traductor:Las tres R´s son: “Respeta el juego de tu compañero”, “Repite la ficha” y “Rechíngate al de la derecha”.

martes, febrero 08, 2005

¡Concurso!




¿Qué esta diciendo el Corthe Fighter 4 / Ranger 1 genérico?

¡Respuestas en los comments!

¡El ganador tendrá un item sorpresa!

viernes, febrero 04, 2005

DM´s del mundo... uníos.

¡Amplia recomendación a los DM que visitan mi blog!

En la página Giant in the playground, en las ligas de Form y Function encontrarán
estupendos artículos para hacer sus campañas más ricas. Me parece que el nivel de
Rich
Burlew
, no solo como caricaturista, sino como diseñador de juegos es estupendo, superior en su mayoría a los artículos de las revistas Dragon o Dungeon. Son pocos artículos, pero estupendos. Además el comic en si, The order of the stick es genial para aquellas personas que jugamos o tratamos de dirigir.

Si eres un visitante que no sabe de que ching@dos estoy hablando, entra en
esta liga, y averígualo todo.

Por último, un abrazo interoceanico-digital a mi hermano el Forrest, a quien el karma del T-101 acompaña. Forrest, mándame tu foto de MSN para compartir con el mundo tu gloria viril.


A propósito, si tienes un minuto….

P.D.

Los placeres simples.

Deseo que los de la Comisión Federal de Electricidad se vallan a la ching@d@.

Deseo que la playa esté más cerca de Querétaro.

Deseo tener una G5 y una cámara.

Deseo ser invisible a la gente pendej@.

Deseo un cine que proyecte las películas en el cielo, y así acostarme en el pasto fresco a ver películas a color y con sonido.

Deseo que esta noche me tome una malteada grande.

Deseo que mi Muñeca prepare su pizza deliciosa.



martes, febrero 01, 2005


Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas.
-Bacon